miércoles, 23 de septiembre de 2009

bcn&you


imagen del stand del proyecto de tesis Bcn&you

Francisco de la casarroja
Andrea Rocco Matta

sábado, 25 de abril de 2009

viernes, 20 de marzo de 2009

miércoles, 25 de febrero de 2009

martes, 3 de febrero de 2009

Cradle to cradle




El manifiesto del arquitecto estadounidense William McDonough y el químico alemán Michael Braungart en su libro Cradle to cradle es un llamamiento a la transformación de la industria humana mediante el diseño ecológicamente inteligente. En su opinión, la industria y el medio ambiente no son contrarios ni enemigos, sino que, combinándose, pueden ofrecer oportunidades al comercio para mejorar la gestión del consumo en beneficio de las empresas, pero también de las personas y del planeta.
La industria y el medio ambiente no son contrarios ni enemigos, sino que, combinándose, pueden ofrecer oportunidades [...] para mejorar la gestión del consumo
Según el cradle to cradle, podríamos mantener nuestro ritmo de consumo derrochador sin perjudicar el medio ambiente siempre que creásemos técnicas de producción más eficaces y, lo que es más importante, siempre que no produjésemos residuos. ¿Suena a utopía? No tiene por qué serlo si seguimos el concepto cradle to cradle, según el cual residuo = alimento. La idea es sencilla: todos los inputs y outputs de materiales deben ser nutrientes técnicos (representados por el ciclo azul) o bien nutrientes biológicos (el ciclo verde). De ese modo, los nutrientes técnicos, como los plásticos, el cristal o los metales, se pueden reutilizar o reciclar fácilmente sin que el material pierda calidad. Por otro lado, los nutrientes biológicos, como la madera, el algodón o el corcho, se pueden compostar para convertirlos en nutrientes de otros materiales renovables futuros. El reto es no mezclar materiales biológicos y técnicos de manera que no se puedan separar al final de su vida, ya que ello imposibilitaría su reciclaje o su reutilización.

sábado, 10 de enero de 2009

Instalacion Sanaa en el Pabellon Mies Van der Rohe


En el pabellón Mies Van der Rohe actualmente nos encontramos hasta el 18 de Enero de 2009, una instalación del estudio japonés SANAA.

Los arquitectos japoneses Sejima y Nishizawa buscando crear una nueva atmosfera en el pabellón han realizado una instalación que consiste en unas cortinas acrílicas transparentes colocadas en forma de espiral en el interior del pabellón.

Decidimos usar material acrílico para realizar unas cortinas transparentes. Imaginamos un diseño de la instalación que no interfiriera con el espacio existente en el Pabellón Barcelona. Las cortinas acrílicas se apoyan libremente en el suelo y adoptan la forma de una sinuosa espiral. La cortina se adapta con suavidad al espacio del interior del pabellón y crea una atmósfera nueva. La vista a través del material acrílico resulta algo distinta a la original, con suaves reflejos que distorsionan levemente el pabellón"

Kazuko Sejima

Con respecto a las declaraciones de la autora, la intervención responde bastante bien a la búsqueda de una nueva atmosfera, creando unos efectos muy atractivos en los reflejos que se generan tanto desde dentro de la espiral como desde fuera del pabellón. Variando estos de una manera bastante interesante según la luz del día y las luces del entorno.

Destacaría también la construcción de la instalación sin perder el estilo personal de los arquitectos, que mantienen su identidad sin dejarse influir por el artista con el que “colaboran” ya que en la obra se observan algunos trazos similares a otros de sus proyectos anteriores en los que también juegan con reflejos y dobles pieles, como la tienda de Dior en Tokyo o el Museo de Arte Contemporáneo de Kanazawa.

Graciosa la comparación que, creo, se hacen ellos mismos con Mies Van der Rohe añadiendo en su instalación dos sillas de diseño propio, de la misma manera que hace el arquitecto en la obra original.

Una cosa que afirma la autora, con la que no podría decir que estoy de acuerdo, es con la interferencia en el espacio. La cual se supone inexistente, crea un recorrido sin salida y a la hora de contemplar o disfrutar el pabellón crea un límite que no te permite realmente comprender la esencia del interior del pabellón. La reinterpretación del espacio que realizan entorpece al espacio que originalmente creó Mies.

Por último, otro detalle que podríamos nombrar es que han sacado la alfombra negra que completa junto a las cortinas y el mármol anaranjado, el juego de colores que representan la bandera alemana, país al cual represento el pabellón en la exposición universal para la que se diseñó.